12 consejos para dar el pecho correctamente

Amamantar es una de las experiencias más maravillosas que una madre puede realizar junto con su hijo, además de alimentarlo, favorecer el desarrollo del sistema inmunológico del niño también crea un vínculo muy especial entre madre e hijo.

Por otro lado, algunas madres podrían sentirse muy nerviosas por el proceso, más que todo por falta de experiencia con el mismo, pero con unos cuantos consejos puedes hacer que dar el pecho sea no sólo sencillo sino altamente gratificante.

  1. Esta  demostrado que cuanto más pronto empieces a dar el pecho, más pronto tu organismo empezará a producir la leche, y también será más rápida la adaptación del bebé y la tuya al proceso de lactancia.  Durante la primera hora después del parto es lo ideal, ya que los bebés nacen con el reflejo de succión.
  2. La lactancia materna no es cuestión de horas,   ofrece el pecho al bebé tanto de día como de noche.
  3. Adoptar la posición correcta favorece tanto la succión eficaz, un bebé más satisfecho, y en cuanto a la madre  beneficia la salud de los pezones. Lo ideal es colocar la barriga del bebé contra la tuya, de esta forma no tendrá que girar la cabeza para llegar al pezón.  Cuando el bebé abra la boca, coloca tus dedos (excepto el pulgar)  bajo el seno, asegúrate que no esta cerca de la aureola.  El pulgar sostendrá el pecho  por encima.
  4. El bebé debe tomar con su boca tanto el pezón como la aureola.   La boca queda abierta, a la vez que la nariz y la barbilla rozan el pezón.  Comprueba que el labio inferior del niño no está aplastado con el pecho, debe estar vuelto hacia abajo.
  5. Deja que el bebé se amamante todo el tiempo que quiera, cuando suelte un pecho, ofrécele el otro. No siempre querrá más, pero es importante que recuerdes qué pecho fue del que no ha bebido para empezar la próxima toma en ese.
  6. La higiene es importante en la lactancia natural, recuerda que el bebé aún no ha desarrollado completamente su sistema inmunológico y necesita de tu ayuda para evitar  enfermarse a causa de gérmenes.
  7. Antes de cada toma debes limpiar el pezón, la aureola, y la zona que la rodea.  Lo ideal es hacerlo con una gasa (ya que no deja rastros) mojada en agua hervida (esterilizada).
  8. La forma correcta de limpiar es desde el pezón hacia afuera, haciendo movimientos circulares.
  9. Después de la toma también debes limpiarte los pechos, y secarlos bien.  La humedad puede causarte candidiasis en el pezón, lo que te impediría dar el pecho a tu bebé.
  10. Si tu pequeño/a tiene problemas para amamantar por alguna condición de salud como un labio leporino,  por ser prematuro,  entre otras posibles razones, es recomendable que consultes a tu médico.
  11. Ante todo la salud, si planeas amamantar a tu bebé sería recomendable que no fumaras ni consumieras alcohol.
  12. Cuando sientas que tus pechos están produciendo más leche de la que tu bebé está consumiendo, deberías  sacártela. Es un proceso sencillo, y que te puede sacar de apuros en algunos momentos.  La leche materna puede ser congelada para su conservación.